jueves, 2 de octubre de 2008

PRIMERO CON EL CELESTE, DESPUÉS CON EL ROJO




Estadio repleto, cánticos, silbidos, gritos, un hervidero. Copaban la escena banderas y camisetas celestes y blancas, los colores argentinos, los de El Ceibo. Mientras que el rojo, el color del Comunismo, el del Social y Deportivo Garré, apenas se divisaba en uno de los costados de la cancha gracias a un puñado de hinchas visitantes a los que les resultaba prácticamente imposible hacerse escuchar. Los jugadores estaban listos para arrancar un partido tan crucial como los cuatro que debían disputarse después, y yo, en una de las cabeceras del estadio, dispuesto a sufrir, como la mayoría de la gente, porque el encuentro pintaba muy complicado y los de rojo tenían buenas chances de ser los que festejaran cuando todo hubiese terminado, algo que yo no quería, por supuesto. La fiesta tenía que ser celeste y blanca.
Habían pasado unos minutos de las 11 de la mañana del viernes 19 de Septiembre y David Nalbandián e Igor Andreev abrían en el Parque Roca una de las semifinales de la Copa Davis, que al cabo del primer día marchaba más fácil de lo previsto pero que terminó con un ajustado Argentina 3 - Rusia 2, como indicaban los pronósticos. En poco menos de dos meses llegará España, con Rafael Nadal a la cabeza, para disputar la histórica final, pero esa será otra historia. Antes, sin embargo, habrá otro duelo de titanes…
El rojo y el celeste y blanco otra vez estarán frente a frente, Garré y El Ceibo chocarán en el Polideportivo en la 10º fecha del Clausura, y será a todo o nada. Parece una obviedad decir esto por tratarse de un clásico y por la gran rivalidad que hay entre ambos, pero si su ubicación en la tabla se mantiene o no varía demasiado será la primera vez que los dos se enfrenten con grandes chances de salir campeón. ¿Se imaginan si El Ceibo llegara con la posibilidad de darle la vuelta en la cara a su archirrival? Falta todavía para ese partido, pero es imposible no tenerlo en mente ya y hacer cuentas al respecto. ¿Y qué tal un triunfo del equipo que dirige Alzogaray y quince días después una definición mano a mano, como sucedió entre Garré y Deportivo Argentino?
Ese domingo el Polideportivo también va a ser un hervidero y va a haber nervios y sufrimiento, aunque los de rojo van a ser mucho más que un puñado, mayoría probablemente. “Los Borrachos del Camión” y “La Peste Celeste”, las dos mejores hinchadas de la Liga, también jugarán su partido afuera y ojalá que aporten alguna sorpresa, como suelen hacerlo en cada clásico. Yo seguramente estaré con la misma tensión que en el Parque Roca, en La Colonia, porque ese día jugamos de local, o tal vez en el Poli, se verá. De cualquier manera, a pesar de mi poca simpatía por el Comunismo, espero que ese día la fiesta sea roja.

Por Adrián Beneitez

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